Las puertas del cielo se abrieron
Él pudo con confianza entrar.
Sus pecados perdonados fueron
Cuando creyó que Cristo murió en su lugar.
Dejó a su esposa y familia a
Su iglesia y a muchos más
Que Tristes quedamos al verlo
Partir de este mundo, rumbo a la eternidad.
Sin embargo, gozosos estamos
Sabiendo que ya está en el hogar,
En la mansión preparada por Cristo
Por toda la eternidad.
Había enseñado la Biblia,
Predicado la verdad,
Defendido la inerrancia
Perseverado hasta el final.
Dejó un legado de fe perdurable
En la vida de quienes le escucharon
Desatando, verso a verso, la verdad.
Hoy le decimos confiados:
"Nos volveremos a encontrar,
Viendo cara a cara al Dios eterno
Que nos creó para Su nombre adorar.
No es un adiós para siempre
Es un hasta pronto, Pastor,
Gracias damos a Dios por tu vida
Y por tu fidelidad al proclamar la verdad.
© Mónica Carvajal 2025
En memoria del Pastor John MacArthur (14 de julio de 2025)