No es un adiós para siempre
Las puertas del cielo se abrieronÉl pudo con confianza entrar.Sus pecados perdonados fueronCuando creyó que Cristo murió en su lugar.Dejó a su esposa y familia aSu iglesia y a muchos másQue Tristes quedamos al verloPartir de este mundo, rumbo a la eternidad.Sin embargo, gozosos estamosSabiendo que ya está en el hogar, En la mansión preparada […]
